jueves, 7 de noviembre de 2013

Dos / Ensayos sobre la belleza.

Ahora es el turno de Luis Barragán, arquitecto mexicano. Introducirnos a la belleza a través de este personaje es un tanto más fácil, por la empatía que hay en nuestro origen. Luis Barragán, un mítico personaje de reconocimiento mundial y arquitectura sublime.

A través de su vida y sobre todo en su obra, se puede entender lo que pasaba por los ojos y el alma de Barragán. Su obra se considera autobiográfica. En 1980 se le otorgó un importantísimo premio y su discurso de aceptación de este se convirtió en uno de los pocos documentos escritos de sus palabras y un manifiesto como persona y arquitecto

“La invencible dificultad que siempre han tenido los filósofos en definir la belleza es muestra inequívoca de su inefable misterio. La belleza habla como un oráculo, y el hombre, desde siempre le ha rendido culto, ya en el tatuaje, ya en la humilde herramienta, ya en los egregios templos y palacios, ya, en fin hasta en los productos industriales de la más alta tecnología. La vida sin belleza no merece llamarse vida.” –discurso de aceptación del premio pritzker-

Refiere también que el hombre es tocado por la belleza;  como ente externo que penetra al mismo modificando su juicio. Atribuye a la religión los más grandes edificios de la humanidad haciendo referencia a las pirámides de Egipto, los templos griegos y el gótico, seguidos de las maravillas del barroco. “Sin el afán de Dios, nuestro planeta sería un yelmo de fealdad”. Barragán era profundamente católico y abiertamente se puede leer en su arquitectura. Fue una persona que se preocupó muy poco por los sistemas más innovadores, y en cambio busco la mano del hombre para hacer el trabajo. Se respira la misma naturaleza de la que el arte debiera hacer justicia en su trabajo, y la serenidad, producto del claro propósito de sus espacios para la trascendencia del alma.

Estar en una casa de Luis Barragán es echarse un clavado en la nostalgia que define como la coincidencia del pasado elevado poéticamente. Nostalgia de un país tranquilo, de personas preocupadas por su oficio, de tradiciones que definan cada sitio y no de verdades universales. Creo que se está haciendo mucho mal actualmente, porque lo que predomina las noticias son fraudes, asesinatos y robos. Todo esto coincide con un momento de vaga fe. Creo que el que el hombre tenga una meta que salga de los límites de un mapa lo disponen a llegar mucho más dentro.

Él estaba consciente del dilema que representaba la belleza. Tal vez solo se pueda definir con el ejemplo. Y el ejemplo con mayor carga de verdad, se convierta en los parámetros de belleza del hombre. Después de leer su discurso, a más de uno le va a importar un bledo definir la belleza, mejor adentrarse en camino de encontrarla.

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